En qué áreas deben prepararse los millenials de la región para afrontar el mercado laboral, según el BID

Gracias al estudio: Millenials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar?, adelantado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en asocio con otras importantes entidades para “guiar el trabajo de investigadores y tomadores de decisión de la región, y para inspirar políticas públicas más acordes con las necesidades y expectativas de nuestros jóvenes”, –tal como lo señalan en el prólogo Marcelo Cabrol, gerente del Sector Social del BID, y Arjan de Haan, director del programa de Economías Inclusivas del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá–, dejó entrever resultados “desiguales” en América Latina y el Caribe (ALC), como lo señalan estos mismos funcionarios:

(…) Se constata… que los jóvenes de la región tienen, en general, un importante rezago en sus habilidades cognitivas; por ejemplo, la mayoría no es capaz de realizar correctamente cálculos matemáticos muy sencillos, útiles para el día a día. Sin embargo, su desempeño mejora notablemente al analizar sus habilidades socioemocionales –excepcionalmente relevantes en un mercado laboral cercado por los robots– o las tecnológicas. 

Estos valiosos niveles de habilidades tecnológicas y socioemocionales son un gran recurso que trae esperanza ante un futuro donde estas habilidades serán la clave para lograr el éxito laboral. Sin embargo, para capitalizar al máximo estos recursos y para ayudar a esta nueva generación a alcanzar sus aspiraciones, nuestros países necesitan ofrecer más y mejores políticas de formación continua de habilidades y nuevos modelos de intermediación y orientación laboral.

El estudio, que fue realizado a más de 15.000 jóvenes de entre 15 y 24 años en nueve países (Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Haití, México, Paraguay, Perú y Uruguay), además revela que “un 41 % de los jóvenes en la región se dedica exclusivamente al estudio, un 21 % solo trabaja, un 17 % realiza ambas actividades y un 21 % no estudia, se capacita o trabaja”. Se muestra que la cantidad de años de escolaridad es distinta en los diferentes países de ALC; se promedia que la edad de inserción laboral son los 16 años, y puede identificarse una alta tasa de informalidad y de rotación laboral entre este segmento de población.

Consulte el libro del estudio, completo, además de los hallazgos y conclusiones de cada país analizado, a continuación:

Ver: Millennials en América Latina y el Caribe

Redacción INCP

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