¿Cómo no combinar mi negocio con mis finanzas?

Siempre evalúa la situación económica, planes y objetivos tuyos y de tu empresa como entidades separadas, porque hacer lo contrario genera el riesgo de afectar las finanzas del negocio y la cartera. Expertos aconsejan nunca tomar como deuda propia la de tu empresa ni viceversa.

Cuando abrimos un negocio éste se convierte en nuestra principal preocupación y cuando atraviesa por una mala racha podemos sentirnos tentados a lanzar nuestros ahorros personales para rescatarlo. No obstante, esta decisión puede llevarnos al fracaso, así que mejor sigue estas claves.

Especialistas recomendaron de inicio, separar tus finanzas personales de las ganancias o gastos de tu empresa haciendo presupuestos separados y desde un inicio comprender que ambas entidades económicas son distintas, cada una con objetivos distintos.

Yanira Petrides, directora de la Maestría en Contaduría del ITAM indicó que cuando combinas tus finanzas personales con las de tu negocio, sí puedes dar dinero a tu empresa para salvarla de algún problema, pero mediante un préstamo, que tras un determinado tiempo deberá devolverte el negocio añadiendo intereses.

Considérate un prestamista, no importa que seas el dueño.

Para evitar prestarle continuamente a nuestra empresa debemos conocer los flujos de efectivo que proyecta el negocio cada mes o año.

Con ello, sabrás con exactitud los activos y pasivos y te permitirá saber de qué manera obtener los recursos necesarios para solventar las deudas y no recurrir a más préstamos.

Iván Vázquez, presidente de PROTEGE comentó que antes de llevar a cabo un préstamo es necesario evaluar que este dinero regrese en un plazo no muy largo o te expondrías a problemas futuros si estás sujeto totalmente a la situación económica de la empresa.

Otro punto clave es pagarte un sueldo, porque aunque seas dueño del negocio eres un trabajador y como tal debes recibir una compensación.

Además, con esta medida podrás deducir tu sueldo y tener mayor transparencia en tus cuentas, ya que podrás demostrar que ese dinero lo recibes como trabajador y que no es dinero de la empresa.

Para saber cuánto debes pagarte calcula tu salario con base en los flujos de efectivo que refleja tu negocio cada mes o año y complétalo con un parámetro sobre tus necesidades, metas, el mercado y la competencia, para cumplir los objetivos de ambas entidades económicas.

Si deseas un aumento de salario y eres socio debes consultarlo con los otros socios y no poner en jaque el futuro de la empresa.

“Puedo decretar un bono o un premio por el trabajo desarrollado pagando un impuesto, puede ser un anticipo de sueldo o una compensación para que el dinero quede justificado y declarado”, explicó Siegfried Seedorf, profesor de la Universidad La Salle.

Nunca tomes como deuda propia la de tu empresa ni viceversa.

 Fuente: El Financiero (Mexico) – Por Brenda Acosta

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