MinCIT emitió el Decreto 1311: reconocimiento y presentación del impuesto diferido

Pese a que la comunidad de contadores, en cabeza del INCP, se pronunció por el proyecto de decreto que modifica el tratamiento contable de los impuestos diferidos, el pasado 20 de octubre de 2021 el Ministerio de Comercio Industria y Turismo (MinCIT) emitió el Decreto 1311, “Por el cual se reglamenta el artículo 50 del Decreto Ley 410 de 1971 y se establece una alternativa contable para mitigar los efectos del cambio de tarifa del impuesto de renta en el periodo gravable 2021”. Este menciona en su artículo 1°:

“Alternativa de reconocimiento y presentación del impuesto diferido ocasionado por el cambio de tarifa en el impuesto de Renta. El valor del impuesto diferido derivado del cambio de la tarifa de impuesto de renta, generado por la modificación del artículo 240 del Estatuto Tributario introducida por el artículo 7 de la Ley 2155 de 2021, que deba reflejarse en el resultado del periodo 2021, podrá reconocerse dentro del patrimonio de la entidad en los resultados acumulados de ejercicios anteriores. Quienes opten por esta alternativa deberán revelarlo en las notas a los estados financieros indicando su efecto sobre la información financiera”.

Esta alternativa infringe los principios de la Ley 1314 de 2009 en la que se consagran las normas internacionales de información financiera, su aplicación plena en Colombia y el principio de esencia sobre la forma legal que estas normas contemplan. Además, de no seguirse con el debido proceso con el Consejo Técnico de la Contaduría Pública (CTCP) como ente emisor de normas de contabilidad en el país, que se debe alcanzar por disposición de la citada ley.

Desde nuestra perspectiva este tratamiento repercute en el adecuado reconocimiento de los hechos económicos al permitir identificar en el patrimonio lo que en esencia es un gasto, trasgrediendo las definiciones internacionales y lo que hemos alcanzado con la aplicación de la Ley 1314. Por lo anteriormente señalado, no estamos de acuerdo con este Decreto ya que podría generar, para quien opte por su aplicación voluntaria, entre otros, los siguientes inconvenientes:

  • Generar una mayor carga operativa a los preparadores de la información financiera porque tendrán que implementar procedimientos para controlar la reversión del impuesto diferido en una proporción adecuada del patrimonio y/o del estado de resultados.
  • Podrían generarse diferentes interpretaciones y, por tanto, distintas aplicaciones contables, dado que el Decreto no es claro; al parecer la parte que se ajustaría al patrimonio sería el diferencial de la tarifa de 35 % frente a 31 % o 32 % (tasa progresiva), con la cual se hubiera reconocido en años anteriores.
  • Para los auditores también es complejo, toda vez que deben tener en cuenta el efecto en sus dictámenes, los cuales podrían requerir una salvedad en razón a que no se están aplicando plenamente las NIIF (NIC 12 y sección 29 de la NIIF para las pymes).
  • Esta aplicación podría favorecer las utilidades de una compañía y su correspondiente distribución a los propietarios, comprometiendo la liquidez y rentabilidad de esta.

Estando el decreto en vigencia debemos esperar los resultados de su aplicación para  medir  la efectividad de esta clase de medidas  en la reactivación de la economía del país.

Redacción INCP

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