Nueva cultura corporativa


En América Latina existen ya compañías de alto capital que ajustaron su normativa interna y están bajo reglas de lo que se conoce como “gobierno corporativo”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (en sus Principios de Gobierno Corporativo OECD) indica que “gobierno corporativo abarca un conjunto de relaciones entre la administración de la empresa, su consejo de administración, sus accionistas y otras partes interesadas. También proporciona la estructura a través de la que se fijan los objetivos de la compañía y se determinan los medios para alcanzar esos objetivos y supervisar el desempeño”.

Es la nueva forma de la gestión de las compañías. Naturalmente los equilibrios entre objetivos económicos y objetivos sociales están presentes en el gobierno corporativo, de allí la amplia difusión de acciones de RSE Responsabilidad Social Empresarial que las compañías aplican en el entorno en donde desempeñan su actividad principal.

Probablemente las compañías del sector energético (petróleo, gas, electricidad) junto a algunas transnacionales sean las que más reglas de gobierno corporativo aplican: de manera que adoptaron normas de gestión aceptadas a nivel internacional para alcanzar sus metas y a atraer nuevas inversiones. Las mismas reglas de gobierno corporativo, que son básicamente las reglas ordenadas y de avanzada del liderazgo gerencial, deben ser aplicadas en todas las empresas estatales bolivianas; en las gobernaciones, en los municipios y en las entidades del sector público central.

Ya hay un avance nacional a través de la autoridad de control de empresas, del sistema regulatorio, pero las reglas de gobierno corporativo deben ser incorporadas en un Estatuto de funcionamiento de aquellas compañías estatales que –ciertamente- necesiten no solo una reingeniería financiera, sino tecnológica de recursos humanos y de “golpe de timón” o mejorar su visión y misión institucionales.

Aplicar a la gestión administrativa gerencial de las compañías estatales las reglas del gobierno corporativo redundará en: la mejora de la imagen del país; evitar prácticas corruptas; atraer a inversionistas en el entendido que verán sus fondos correctamente administrados por empresas estatales transparentes; reducir costes y generar mejores climas de administración.

Sería importante que se aplique con mayor celeridad y mayor impacto estas reglas de gobierno corporativo respetando a los accionistas en cuanto a verdaderos propietarios de la empresa (que en la comparación y analogía vendrían a ser los ciudadanos, los verdaderos propietarios de algunas empresas estatales); y de su propia función como depositaria en nombre de los accionistas/ciudadanos.

Fuente: opinión.com.co

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