Planeación fiscal y solvencia económica en la empresa

La planeación fiscal propone y coordina la política fiscal de la empresa, buscando minimizar la carga fiscal y cumpliendo con las leyes respectivas. Establece procedimientos para que la empresa cumpla con sus obligaciones fiscales y tengan una imagen favorable ante las autoridades hacendarias.

El problema de la solvencia en años de crisis económicas es originado por lo siguiente: la devaluación de la moneda nacional, el alza general de los costos de operación y el capital de trabajo decreciente y la escasez el mismo.

Introducción

El sector empresarial, por estar inmerso en un entorno económico de incertidumbre, necesita una planeación que deberá ser aplicada en todas las áreas productivas: finanzas, recursos humanos, mercadotecnia y producción.

Al hablar de un entorno económico de incertidumbre, nos referimos también a una posible devaluación de la moneda que trae como consecuencia un alto índice inflacionario que tiene un impacto fuerte en las finanzas de la empresa.

En base a ello, en el presente ensayo se analiza la importancia de la planeación fiscal, la cual tendrá como objetivo primordial la minimización de la carga tributaria.

También se aborda el tema relacionado con la solvencia financiera de la empresa y algunas de las medidas más importantes de preservarla.

Importancia de la planeación fiscal y medidas para preservar la solvencia económica

La planeación de las diferentes áreas que conforman una empresa ayuda a tener un plan de acción que contribuirá a hacer frente a diversos problemas internos y externos que de alguna u otra manera afectan a las finanzas de la empresa.

Conceptualización de la planeación financiera

La planeación se identifica como una prefiguración simbólica de los hechos y fenómenos que se pretenden controlar.

La planeación fiscal propone y coordina la política fiscal de la empresa, buscando minimizar la carga fiscal y cumpliendo con las leyes respectivas. Establece procedimientos para que la empresa cumpla con sus obligaciones fiscales y tengan una imagen favorable ante las autoridades hacendarias.

El fisco se está convirtiendo cada vez más en el socio mayoritario de la empresa, así como en el posible corrector de los vicios y deficiencias en que incurren los contribuyentes. La recaudación fiscal ya no sirve únicamente para sufragar el gasto público, sino también para redistribuir la riqueza por las vías indirectas del servicio público.

La planeación fiscal hoy en día, es una necesidad también para el contribuyente, ya que la importancia de llevarla a cabo radica en la optimización económica de los recursos. Sus objetivos son el ahorro administrativo del estado, la seguridad jurídica y los derechos cívicos.

Para el ejercicio de la planeación fiscal necesita de cuatro elementos sumamente importantes: el sujeto capaz, el objeto específico, un instrumento adecuado y un método eficaz.

El sujeto capaz, hace referencia al profesional que ejerce la carrera de contaduría pública, quien domina el manejo de hechos legales y del conocimiento en cuanto a razonabilidad, congruencia y lógica con las características del sujeto. Debe reunir los siguientes cuatro requisitos:

  1. conocimiento de las disposiciones legales relativas.

Nociones sobre los principios generales del derecho, la jerarquía de las leyes, la estructura y los conceptos fundamentales de las disposiciones fiscales.

  1. Conocimiento de las actividades empresariales o individuales a desarrollar.

Noción práctica sobre la naturaleza y característica de las actividades socioeconómicas, incluyendo tecnologías de la información, optimización de procesos, factor humano, comercialización, estrategias de negocios, logística y calidad.

  1. Imaginación y memoria para aplicar y combinar las estrategias derivadas de las economías fiscales a emplear.

Para llegar a ser realmente un buen asesor y desarrollar un excelente plan fiscal a seguir, se deben aprovechar todos los atributos técnicos y profesionales, superara las actividades cotidianas y generar una visión más amplia de su profesión y del mundo de los negocios en su conjunto. El asesor que los clientes aprecian es quien puede identificar los asuntos que realmente preocupan al cliente, que es proactivo y siempre proporciona información pertinente al negocio, no solo con una lista de observaciones, sino con ideas y sugerencias que puedan ser aplicadas en la práctica y con un beneficio tangible.

  1. Orden, tiempo y circunstancia en los que habrán de aplicarse las estrategias.

Toda planeación debe ajustarse a una consideración jerarquizada de las prioridades, de la oportunidad y del medio en los que habrá de aplicarse.

El objeto de la planeación fiscal

El objeto específico de la planeación fiscal es reducir la carga tributaria que puede impactar sobre cualquier patrimonio, es decir, la reducción.

Los medios propios de la planeación fiscal se denominan estrategias. Todas ellas derivan los tipos de economías fiscales a ejercer.

Si se trata de personas morales o asimilables a ellas por disposición legal, las estrategias deben ser aplicadas antes de iniciar actividades, al iniciar la entidad operativa, durante el curso de sus operaciones, al adquirir otras actividades o partes de ellas, al constituir otras entidades, al fusionarse, al disolverse, al liquidarse, después de la liquidación.

Fuente: Gestiopolis – Por José Luis Zambrano Tevera

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