Retos del Gobierno Corporativo

Retos del Gobierno Corporativo

El gobierno corporativo obedece a principios universales y debe ser distinto y único para adaptarse a la singularidad de cada empresa y al nivel de madurez que hayan alcanzado las prácticas de su alta dirección. Todo intento de implementar con éxito un modelo más formal y evolucionado de gobierno corporativo debe considerar la calidad de su administración y los compromisos que sus directivos están dispuestos a realizar. De esa forma, la estructura del gobierno podrá generar valor para el negocio.

La tendencia actual propone una separación entre el qué y el cómo dirigir las instituciones, es decir, entre la estrategia del negocio y su realización en la práctica. Esto equivale a distinguir y separar las funciones y jerarquías de la junta directiva (o consejo de administración) y del gerente general o CEO, en una clara alusión al modelo familiar, en la que ambos niveles están reunidos, si no es que mezclados.

En muchos de los casos, la junta y los accionistas tienen un espacio secundario y pasivo, y el gerente general –usualmente el fundador o el jefe de la familia, aunque en ocasiones puede ser un ejecutivo contratado–, decide el rumbo y al mismo tiempo la implementación del plan de negocios.

El esquema adecuado de gobierno corporativo confiere al gerente general la responsabilidad de definir los procesos y conducir el cómo, es decir, interpretar las decisiones y definiciones de la junta directiva para alcanzar el crecimiento en el mercado, contratar proveedores o desarrollar la competitividad.

La junta directiva actual enriquece el modelo tradicional de las reuniones directivas, aumentando su frecuencia, ya que con un gobierno corporativo sólido, estas se vuelven más dinámicas y propositivas.

La construcción de un modelo de gobierno corporativo es un reto a largo plazo que requiere un diagnóstico realista, un plan de administración del cambio y una institucionalización que permita el libre juego de la junta directiva, de la alta dirección y de las demás áreas funcionales y jerárquicas de la organización.

Con el soporte y la experiencia de consultores profesionales puede implementarse un cambio cultural profundo, fortalecer la estructura y los procesos, facilitar las comunicaciones y generar nuevas oportunidades de crecimiento para el negocio.

Constituir un gobierno corporativo robusto es un esfuerzo serio y de largo alcance, que permite diferenciar la visión estratégica de los directores; materializar esta estrategia a través de las gerencias, y entregar resultados positivos en el nivel de operación.

El beneficio principal de esta labor es construir una reputación de alto valor agregado, una mayor cotización de las acciones, un mayor acceso a los mercados financieros, y fortalecer la confianza, que es fundamental en los negocios a largo plazo.

Fuente: Panamá América

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