El gran reto de la profesión contable: recuperar su atractivo

El gran reto de la profesión contable: recuperar su atractivo

La desregulación normativa y la fragmentación geopolítica no son los únicos retos que enfrenta hoy la profesión contable. A este panorama se suma una preocupación creciente: su pérdida de atractivo, especialmente frente a las nuevas generaciones.

Más allá del cumplimiento: el potencial estratégico de la profesión contable

Durante años, la profesión contable ha estado asociada a tareas operativas, tales como el registro de transacciones y el cumplimiento tributario. Sin embargo, el rol de los contadores en la protección del interés público es trascendental porque contribuye a mantener la confianza pública, la cual es concebida como un instrumento para garantizar objetivos sociales concretos tales como la seguridad de las relaciones comerciales y la veracidad de la información financiera de empresas y particulares.

Por ejemplo, un contador público con formación integral y enfoque en la creación de valor desempeña un papel clave en asuntos de la estrategia empresarial, toma de decisiones basada en datos, gestión de riesgos, aseguramiento de la información financiera y no financiera (sostenibilidad y asuntos ambientales, sociales y de gobernanza – ASG).

Las nuevas tendencias normativas y de mercado, tales como la consolidación de las Normas Internacionales de Información Financiera sobre Sostenibilidad (NIIF S1 y S2), las Normas Internacionales de Ética para el Aseguramiento de la Sostenibilidad (IESSA, por sus siglas en inglés), la Norma Internacional de Aseguramiento de Sostenibilidad 5000 (ISSA 5000, por sus siglas en inglés), y la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial en los procesos contables y de auditoría, abren un horizonte amplio de posibilidades para que los contadores se sigan proyectando como actores estratégicos en los negocios y defensores del interés público.

La crisis de talento

A pesar de su potencial estratégico, la profesión contable atraviesa una crisis global de talento. Según un  informe del Instituto Americano de Contadores Públicos (AICPA, por sus siglas en inglés), publicado en febrero de 2024, el 85 % de las Organizaciones Profesionales de Contabilidad (PAO, por sus siglas en inglés)[1] encuestadas reportaron escasez de profesionales contables.  Las principales causas de esta situación fueron atribuidas a: baja compensación (74 %), falta de atractivo (67 %), duración de los programas de formación (52 %) y  extensas jornadas laborales (52 %).

Según el informe ‘Tendencias globales del talento para 2025 de la Asociación de Contadores Públicos Colegiados (ACCA, por sus siglas en inglés), el 62 % de los profesionales contables espera cambiar de cargo en los próximos dos años y el 58 % planea hacerlo fuera de su organización actual, motivados principalmente por mejores oportunidades de carrera y aumentos salariales. Por su parte, la ‘Encuesta sobre servicios empresariales globales de Deloitte del año 2025 reveló que el 41 % de las organizaciones enfrenta serias dificultades para atraer talento con las habilidades requeridas, y un 34 % lidia con problemas de retención. A esto se suma la percepción de que el desarrollo profesional está limitado: el 50 % de los contadores considera que no está adquiriendo las competencias necesarias para el futuro, en particular en áreas como inteligencia artificial.

En el caso colombiano, la situación se ve agravada por currículos académicos desactualizados, con un bajo nivel de acreditación en calidad (solo el 18 % de los programas de Contaduría Pública están acreditados), cuya formación se centra en funciones operativas y desconectadas de los desafíos contemporáneos. Además, en el mercado laboral la oferta para contadores públicos suele estar por debajo de las expectativas salariales y de desarrollo profesional de la juventud, situación que desincentiva su ingreso y permanencia en la profesión.

Sumado a ello, existe una narrativa dominante sobre el rol del contador que lo reduce a un rol pasivo y mecánico, alejado de lo estratégico, de la innovación y del propósito social. Esta visión restringida, repetida incluso en los procesos de formación y selección de talento, afecta la motivación de quienes puedan estar interesados en vincularse a la profesión.

Lo que esperan las nuevas generaciones

Los jóvenes priorizan hoy las carreras profesionales que ofrecen aprendizaje continuo, propósito, bienestar, impacto social, flexibilidad laboral, crecimiento y perspectiva internacional. Esta expectativa no contrasta con la imagen errada que se tiene del contador: una figura rígida, orientada exclusivamente al cumplimiento normativo, con poca proyección y escasa autonomía.

Por eso, es fundamental que todos los actores de la profesión contable se interesen en construir una propuesta de valor que atraiga a las nuevas generaciones.

La profesión contable se encuentra frente a oportunidades únicas de ejercer en áreas, que hasta hace un quinquenio, no hubiera imaginado. A este tema nos referimos en el artículo Reimaginando la profesión contable: ¿qué harán los contadores en el futuro? de la revista El Contador Público.

Estrategias para reconectar con el talento

Para recuperar el atractivo de la profesión de los contadores, la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), por medio de diversos artículos de su portal ‘Atractivo de la profesión contable’ se ha referido a las siguientes estrategias:

  • Educación y acceso temprano: promover programas de contabilidad desde la educación secundaria o incluso antes, con planes de estudio atractivos y prácticas. Recordemos que a nivel global existen iniciativas legislativas que incluyen la contabilidad dentro de programas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) en el caso de Estados Unidos.

  • Flexibilización de trayectorias profesionales: abrir más caminos para el ingreso a la profesión mediante requisitos de acceso menos restrictivos, incorporación de técnicos contables en las PAO, credenciales intermedias y esquemas de formación dual que permitan aprender mientras se trabaja, sin menoscabar la rigurosidad técnica e idoneidad que distingue a la profesión contable

  • Reforma educativa y del desarrollo profesional continuo (DPC): actualizar los programas académicos, revisar los costos y tiempos de los exámenes de certificación y modernizar el DPC que se ofrece a los contadores públicos con el fin de ser más pertinentes para las nuevas generaciones.

  • Nuevas formas de contratación: adoptar modelos laborales más flexibles que incluyan empleos de medio tiempo, socios a tiempo parcial, contratación de personas independientes, tercerización y trabajo remoto.

  • Optimización del trabajo y de la demanda: reducir la carga de trabajo a través del uso de herramientas de automatización, tecnologías y metodologías ágiles como Lean o Six Sigma; y, cuando sea necesario, en el caso de las firmas, ajustar la cartera de clientes priorizando a los más rentables para disminuir la presión sobre el talento.

  • Incentivos competitivos para atraer talento: ofrecer mejores salarios, oportunidades claras de crecimiento profesional, movilidad internacional y visibilización, son estrategias que contribuyen a reforzar el valor estratégico de la profesión contable.

  • Retención mediante entornos centrados en las personas: garantizar equilibrio entre vida laboral y personal, fomentar la flexibilidad laboral, apoyar la salud mental, potenciar esquemas híbridos de trabajo, fortalecer la mentoría y el liderazgo son otras de las estrategias que pueden ayudar a que los jóvenes encuentren un propósito real al permanecer en la profesión.

Hoy, el gran reto de la profesión contable es recuperar su atractivo frente a las nuevas generaciones. Para lograrlo, debe transformar la percepción predominante que está centrada únicamente en el cumplimiento y proyectarse como estratégica, innovadora y con propósito. Al conectar con las aspiraciones de los jóvenes —aprendizaje continuo, impacto social, bienestar y desarrollo profesional— podrá asegurar su sostenibilidad y reafirmar su papel esencial en la protección del interés público, el fortalecimiento de la confianza y la toma de decisiones en un mundo en constante transformación.

Redacción INCP

Este contenido fue elaborado a partir de los aportes de Matt Hallett, Gerente Senior de Asuntos Regulatorios y de Política Global en PwC USA, durante su charla ‘Una mirada al entorno geopolítico y regulatorio global’ en la XII Cumbre Internacional del INCP, realizada del 13 al 15 de agosto en Cartagena, Colombia.


[1] Las PAO son organismos nacionales, regionales o internacionales miembros de IFAC que agrupan, representan y regulan a los contadores públicos y profesionales de la contabilidad.