
Las stablecoins son criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable. Para lograrlo, se vinculan a un activo de referencia. El más común es el dólar estadounidense, es decir, una unidad de stablecoin busca valer siempre un dólar, equivalencia que se conoce como paridad 1:1. Otras stablecoins se vinculan a otros activos de referencia, principalmente monedas como el euro o el yen y materias primas como el oro, la plata o el petróleo, e incluso a bienes raíces.
Esto las hace muy distintas de las criptomonedas tradicionales más conocidas, como Bitcoin. El precio de Bitcoin no está atado a ningún activo y puede subir o bajar en el corto plazo, según lo que los compradores estén dispuestos a pagar. Una stablecoin, en cambio, busca que su precio se mantenga casi igual todo el tiempo.
Las stablecoins son el principal puente entre el sistema financiero tradicional y el mundo cripto. Según CEX.IO[1], en el primer trimestre de 2026 las stablecoins representaron el 75 % del volumen de negociación en los mercados de criptomonedas.
Se usan para pasar de dinero tradicional a criptoactivos y viceversa, y para proteger el capital cuando otras criptomonedas se vuelven muy volátiles. Que logren mantener su valor depende de lo que las respalda.
Cuatro tipos de respaldo
- Respaldadas por dinero fiduciario: las emite una entidad central que mantiene en bancos reservas equivalentes a lo emitido, en efectivo o activos similares, como letras del Tesoro. Ejemplos: Tether (USDT) y USD Coin (USDC). Dependen de la transparencia del emisor y de las auditorías.
- Respaldadas por criptomonedas: funcionan mediante contratos inteligentes, es decir programas que se ejecutan solos cuando se cumplen ciertas condiciones sin la intervención de una empresa o entidad central que las controle. Ejemplos: DAI y USDS. Como su garantía cambia mucho de precio, exigen depositar más valor del que se emite, habitualmente hasta el 200 %, y la liquidan automáticamente si pierde valor.
- Algorítmicas: no tienen activos de respaldo externos. Un programa ajusta la oferta según la demanda. El caso más conocido es TerraUSD (UST). Han mostrado gran fragilidad cuando los usuarios pierden la confianza.
- Respaldadas por materias primas: las garantizan activos físicos, como oro guardado en bóvedas auditadas. Ejemplos: PAX Gold (PAXG) y Tether Gold (XAUT). No buscan valer un dólar, pues su precio sigue al del activo de referencia.
El trilema de las stablecoins
Una stablecoin ideal debería tener tres cualidades:
- Estabilidad: que su precio no cambie.
- Eficiencia de capital: que no necesite más respaldo del que emite. Por ejemplo, que por cada moneda baste con guardar un dólar.
- Descentralización: que no dependa de una empresa o entidad que la controle.
Hasta ahora, ninguna stablecoin ha logrado reunir las tres. Según Stripe[2], cada tipo consigue dos y sacrifica una. Las respaldadas por dinero fiduciario son estables y eficientes, pero dependen de la empresa que las emite. Las respaldadas por criptomonedas son estables y descentralizadas, pero necesitan mucho más respaldo del que emiten. Las algorítmicas son eficientes y descentralizadas, pero su precio puede desplomarse.
Dos crisis con causas distintas
En mayo de 2022, TerraUSD (UST) perdió su valor en pocos días. Esta stablecoin funcionaba junto con otra criptomoneda de la misma red, llamada LUNA. El sistema estaba diseñado para que, si el precio de UST bajaba de un dólar, los usuarios pudieran cambiar sus UST por LUNA. Así salían UST del mercado y su precio volvía a subir.
El problema empezó en Anchor Protocol, una plataforma que pagaba un interés cercano al 20 % anual y donde estaba depositado el 80 % de todas las UST. Cuando muchos usuarios retiraron su dinero al mismo tiempo y vendieron sus UST, el precio comenzó a caer. Para sostenerlo, el sistema entregó LUNA a cambio de UST, y en pocos días el número de LUNA en circulación pasó de 1.000 millones a más de un billón. Con tantas unidades en el mercado, cada LUNA terminó valiendo casi nada, y UST se quedó sin nada que la sostuviera. Dejó de valer un dólar y, solo en UST, se perdieron cerca de 18.000 millones de dólares en cuatro días.
En marzo de 2023, la crisis de USDC tuvo un origen muy diferente. Las autoridades de Estados Unidos intervinieron el banco Silicon Valley Bank (SVB), y Circle, la empresa que emite USDC, informó que el 8 % de sus reservas estaba atrapado en ese banco. Esto ocurrió durante un fin de semana: el mercado de criptomonedas seguía abierto, pero los bancos estaban cerrados, así que quienes tenían USDC no podían cambiarlos por dólares. Muchos prefirieron venderlos, y el precio de USDC bajó hasta 87 centavos de dólar. En pocos días volvió a valer un dólar, después de que el Gobierno anunció que garantizaría los depósitos de SVB.
La diferencia entre ambos casos es clara. En Terra, el problema estaba en el propio diseño de la moneda, que terminó agravando la caída. En USDC, el problema vino de fuera, de un banco donde se guardaba parte de las reservas. Los dos casos muestran que una stablecoin puede perder su valor, aunque su nombre diga lo contrario. Ser «estable» no significa estar libre de riesgos.
El papel de las reservas
Las reservas son los activos que respaldan a una stablecoin, es decir, el dinero o los bienes que su emisor guarda para responder cuando los usuarios quieren cambiar sus monedas por dólares. En una crisis, muchos usuarios intentan hacerlo al mismo tiempo, y la stablecoin resiste solo si sus reservas alcanzan y pueden venderse rápido sin perder valor.
Un estudio de la Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA), que analizó 18 stablecoins, concluyó que lo que más ayuda a una stablecoin a resistir una ola de retiros es tener reservas de buena calidad, es decir, activos seguros cuyo precio cambia poco. Según el estudio, si la calidad o la cobertura de las reservas mejora un 1 %, la caída del valor de la stablecoin durante una crisis se reduce en cerca de un punto porcentual.
Por eso no todas las stablecoins del mismo tipo ofrecen la misma seguridad. USDC y USDT, por ejemplo, están respaldadas por dinero fiduciario, pero sus reservas son distintas. USDC guarda sus reservas en efectivo y en letras del Tesoro de Estados Unidos, y revisores independientes confirman periódicamente que esas reservas existen. USDT, en cambio, ha sido cuestionada por incluir en sus reservas pagarés comerciales, que son préstamos de corto plazo a empresas, y otros activos que no siempre pueden venderse con rapidez.
Regulación
Algunas jurisdicciones ya crearon reglas para las stablecoins, y buena parte de ellas se concentra en las reservas.
En la Unión Europea rige el Reglamento de Mercados de Criptoactivos, conocido como MiCA. Este reglamento exige a los emisores mantener reservas, cumplir reglas de gobierno corporativo y respetar límites sobre la forma de invertir esas reservas.
En Estados Unidos, la GENIUS Act se firmó como ley el 18 de julio de 2025. Esta norma exige que las stablecoins usadas para pagos tengan reservas equivalentes a todo lo emitido, en activos seguros y fáciles de vender. Las algorítmicas y las respaldadas por materias primas quedan por fuera de estas reglas y se tratan en categorías aparte.
Aun así, estas normas dejan algunos temas sin resolver:
- Emisores en el extranjero: no regulan a quienes operan fuera del alcance de las autoridades de cada país.
- Apoyo en una crisis: los emisores que no son bancos no pueden acudir al banco central para pedir ayuda cuando les falta liquidez.
- Modelos nuevos: no cubren los riesgos de nuevas stablecoins algorítmicas diseñadas para ofrecer rendimientos a sus usuarios.
En síntesis, lo que respalda a una stablecoin define qué tan estable es y qué riesgos tiene. Por eso, tanto los estudios como las nuevas normas ponen el foco en las reservas.
Para el contador público, esto significa que, frente a una stablecoin, la pregunta clave no es solo cuánto vale hoy, sino qué la respalda, dónde están sus reservas y quién verifica que existan.
Kevin Darley Guevara
Profesional de investigación del INCP
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CEX.IO es una plataforma de intercambio de criptomonedas fundada en 2013 y con sede en Londres. Atiende a inversionistas individuales, operadores profesionales e instituciones. Dato tomado de su informe Stablecoins in Q1 2026. ↑
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Stripe es una empresa estadounidense de tecnología que procesa pagos en línea para negocios de todo el mundo. Dato tomado de su guía The stablecoin trilemma and how it shapes modern stablecoin design. ↑
