La supervisión humana sigue siendo clave en el uso de la IA, según estudio de contadores de Escocia

La supervisión humana sigue siendo clave en el uso de la IA, según estudio de contadores de Escocia

El Instituto de Contadores Públicos de Escocia (ICAS, por sus siglas en inglés) publicó el estudio La IA generativa y el criterio profesional en contabilidad, una investigación que analiza cómo la inteligencia artificial generativa (IA generativa) está influyendo en el juicio profesional de los contadores. El informe concluye que, aunque esta tecnología puede mejorar la productividad y la eficiencia en diversas tareas, su uso requiere supervisión humana permanente para evitar errores, sesgos y riesgos éticos.

La investigación se basó en encuestas realizadas a más de 200 profesionales de la contabilidad, entrevistas detalladas a 50 participantes para profundizar en sus experiencias y opiniones, actividades de desarrollo de habilidades y cuatro estudios de caso. Entre sus principales hallazgos, el estudio encontró que el 74 % de los participantes considera que la IA generativa acelera la realización de tareas como la extracción de datos, el análisis de documentos y la búsqueda de información. Sin embargo, solo el 22 % indicó que ello se ha traducido en un aumento significativo de su productividad general.

El informe también evidenció una percepción generalizada de riesgo frente a la confiabilidad de los resultados generados por estas herramientas. El 72 % de los encuestados manifestó preocupación por la posibilidad de que la IA produzca errores o conclusiones incorrectas, mientras que el 52 % expresó inquietudes relacionadas con la privacidad y confidencialidad de la información de los clientes.

Respecto a los usos más frecuentes, el estudio señala que el 53 % de los profesionales emplea la IA generativa para redactar correos electrónicos o editar textos, el 46 % para resumir reuniones o documentos y el 33 % para apoyar tareas relacionadas con hojas de cálculo y otros programas informáticos.

A partir de estos resultados, ICAS concluye que la adopción responsable de la inteligencia artificial debe sustentarse en la ética, el juicio profesional y mecanismos adecuados de supervisión. El organismo advierte que la calidad de los resultados depende de la calidad de la información suministrada y de la revisión realizada por las personas, por lo que insiste en que los profesionales deben mantener la responsabilidad final sobre las decisiones adoptadas y evitar una dependencia excesiva de las herramientas de inteligencia artificial.

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Redacción INCP

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